Literatura de Subsistencia
Los alumnos de la escuela técnica soldando parrillas, lijando pequeños muebles de cocina

La memoria selecciona cosas. Podemos hacer muy poco al respecto.
Obedecer por ejemplo.

Mi hijo va a ir a una escuela industrial. No porque lo decida,
sino porque tiene que hacerlo.

Aprenderá nociones de albañilería y tendrá un acercamiento
a la física
y la geometría, antes que a la política. De ese modo,
le resultara más fácil
comprender el lenguaje de la realidad.
De las cosas reales y tangibles. De lo que nos protege del frío.

Después yo le voy a hablar de las cosas que duelen y
de los agujeros negros y las antiguas civilizaciones
que fueron tragadas
por el mar o por la tierra.

Podemos estar seguros que de algunas cosas no van a salir bien.
No es un manifiesto. Es lo que pasa.

En la escuela técnica va a trazar las líneas de los planos de su futura casa. Su imaginación va a estar cifrada por la nube espesa de la numerología.

Y yo, voy a envejecer y convertir el odio
en mi herramienta más vital.