Literatura de Subsistencia
Se desata la tormenta en el desierto

A una gota le sigue otra gota
y ya estamos en una tormenta en el desierto.

Papá duerme y puede sentir desde la cama
el ruido a licuadora de la lluvia.

No alcanza a despertarse del todo pero sí a pensar,
como dentro de una nube, que la ropa está tendida
en la soga. Aún así, no junta fuerzas para
levantarse, ponerse el saco beige
que esta a los pies de la cama,
el pantalón que está sobre el respaldar de una silla,
las ojotas, salir por el pasillo,
atravesar la primer puerta,
luego la segunda y así llegar a patio.

La idea se mezcla, dentro de ese estado gomoso
que en ese momento es su pensamiento,
con una serie de definiciones que aprendió en la escuela de policía
sobre ciudadanía y jurisprudencia.

Sin abrir los ojos gira sobre sí mismo,
buscando una nueva posición que le devuelva la comodidad
y lo haga olvidar la lluvia, la ropa
y pueda hundirse en la profundidad de un sueño
que al otro día no recuerde..