Nena droga vino un jueves y se quedó.
Llenó de condimentos la alacena, compró leche
y pan.
Después se fue contenta a trabajar sin lavar las tazas
con restos de café.
Un tipo golpea el piso con una maza,
arrancando la fina carpeta de cemento que bordea un paraíso,
en la puerta del bonsái.
Nos entorpece la visión. Nos hace recordar a algo.
Todos tenemos a alguien que sufre cuando empezamos a estar contentos.
Hice una prueba:
puse un huevo en un plato, me alejé
y le disparé. El resultado: huevo en las paredes,
los platos limpios, la ventana. La conclusión:
volvé pronto que me aburro.
